“Libres de todo pecado para descansar en paz, para emprender el largo viaje”.
Ellos quieren llegar a dios, hacer llegar a dios a los demás, y así librarse de todo pecado para vivir y descansar en paz.
En ánimas de día claro todas las hermanas debían cumplir ciertos deseos para dejar de ser ánimas y poder emprender el largo viaje hacia el cielo. Fuera absurdo o no el deseo que debiesen concretar, me pareció súper interesante el rescatar de aquella obra la idea del cumplir deseos. Esos deseos que hoy nos mueven como personas en esta construcción social, a la cual debemos responder y en la cual debemos querer ser alguien para formar parte de este gran bloque. Pues con dicho tema quise trabajar la composición que emprendí desde agosto de este año, pero la vida es increíble y por algunos motivos varios, debí desprenderme del grupo que me acogía y emprendí un nuevo rumbo. Esta vez estaba solo y me propuse componer un trabajo que hablara del cumplimiento de ciertos rituales religiosos, por medios de los cuales se logran desprender de los pecados, para así realizar el viaje al cielo y poder descansar en paz.
La mayoría de la gente cree o sueña con algún espacio más allá de la vida, de lo terrenal; Un espacio en el cual todos descansaremos y viviremos en paz. Para llegar a eso, según animas de día claro debemos cumplir todos nuestros deseos terrenales, y según la religión católica debemos ser absueltos de nuestros pecados para lograr de esta forma llegar a Dios y vivir en la eternidad; entrar al paraíso y descansar en paz. Ese ha sido el tema que he desarrollado en mi actual composición, y no lo he hecho a modo de juzgar estos actos rituales del catolicismo, ni de cualquiera religión que vivencie rituales de la misma convicción o similar. Sino que solo he estudiado ese sacramento del católico y lo he trazado en mi danza.
He realizado una composición en la cual están en acción 5 intérpretes, de los cuales uno es músico, el cual también danza junto a los 4 interpretes en danza. Todos (los 5), somos sacerdotes, los cuales estamos en medio de un ritual de purificación de nuestras almas, para así ayudar a una persona que desea ser absuelta de sus pecados y poder morir en paz, para así llegar al paraíso. Esta finalmente será ungida del perdón y podrá morir e ir en su viaje al paraíso.
Aquí conjugo, deseo con pecados y la absolución de los pecados con el cumplimiento de los deseos, así ya concretado todo esto, todos pueden ir en su viaje a la vida más allá de lo terrenal.
Agradezco la interpretación y buena disposición de mis compañeros: Luis Acevedo, Álvaro González y Roberto Rojas. Muy agradecido también de Camilo Lara, nuestro 5º intérprete y músico. A todos gracias por su canto, su danza y su tiempo.
Ellos quieren llegar a dios, hacer llegar a dios a los demás, y así librarse de todo pecado para vivir y descansar en paz.
En ánimas de día claro todas las hermanas debían cumplir ciertos deseos para dejar de ser ánimas y poder emprender el largo viaje hacia el cielo. Fuera absurdo o no el deseo que debiesen concretar, me pareció súper interesante el rescatar de aquella obra la idea del cumplir deseos. Esos deseos que hoy nos mueven como personas en esta construcción social, a la cual debemos responder y en la cual debemos querer ser alguien para formar parte de este gran bloque. Pues con dicho tema quise trabajar la composición que emprendí desde agosto de este año, pero la vida es increíble y por algunos motivos varios, debí desprenderme del grupo que me acogía y emprendí un nuevo rumbo. Esta vez estaba solo y me propuse componer un trabajo que hablara del cumplimiento de ciertos rituales religiosos, por medios de los cuales se logran desprender de los pecados, para así realizar el viaje al cielo y poder descansar en paz.
La mayoría de la gente cree o sueña con algún espacio más allá de la vida, de lo terrenal; Un espacio en el cual todos descansaremos y viviremos en paz. Para llegar a eso, según animas de día claro debemos cumplir todos nuestros deseos terrenales, y según la religión católica debemos ser absueltos de nuestros pecados para lograr de esta forma llegar a Dios y vivir en la eternidad; entrar al paraíso y descansar en paz. Ese ha sido el tema que he desarrollado en mi actual composición, y no lo he hecho a modo de juzgar estos actos rituales del catolicismo, ni de cualquiera religión que vivencie rituales de la misma convicción o similar. Sino que solo he estudiado ese sacramento del católico y lo he trazado en mi danza.
He realizado una composición en la cual están en acción 5 intérpretes, de los cuales uno es músico, el cual también danza junto a los 4 interpretes en danza. Todos (los 5), somos sacerdotes, los cuales estamos en medio de un ritual de purificación de nuestras almas, para así ayudar a una persona que desea ser absuelta de sus pecados y poder morir en paz, para así llegar al paraíso. Esta finalmente será ungida del perdón y podrá morir e ir en su viaje al paraíso.
Aquí conjugo, deseo con pecados y la absolución de los pecados con el cumplimiento de los deseos, así ya concretado todo esto, todos pueden ir en su viaje a la vida más allá de lo terrenal.
Agradezco la interpretación y buena disposición de mis compañeros: Luis Acevedo, Álvaro González y Roberto Rojas. Muy agradecido también de Camilo Lara, nuestro 5º intérprete y músico. A todos gracias por su canto, su danza y su tiempo.
Diciembre 2007, Guillermo Becar Ayala, Pecados Absueltos.
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