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domingo, 17 de febrero de 2008

NO ERRÉ

No solo yo había pensado esto, sino que el mismo Noverre lo escribió



Que noble se vuelve la vida cuando descubro que no solo yo he criticado muchos dejos del ballet, sino que poseo compañeros que se encuentran en la misma encrucijada ante dicha manifestación artística. Y tan noble se vuelve cuando me siento a leer el texto de J.J. Noverre, y veo trazada la misma idea en sus líneas, el mismo cuestionar que en un centenar de veces nos hemos planteado quienes participadomos de la danza. Dichoso creo que es el ballet por su virtuosismo, pero que penoso cuando se nota la falta de sentimientos, de alma, de viveza, de expresión; de la afectación misma por parte del compositor y el bailarín en el ballet. También a falta de adquirir para ellos temas más relevantes y que no sean “temas que carecen de sentido”, como lo dice aquel hombre. Es ahí justamente dónde creo nos aflora esta encrucijada. He ahí donde veo que no erré y que no solo yo había pensado esto, sino que el mismo Noverre lo había escrito.

Me pregunto si los autores son personas frívolas, desde el marco en que no se logra ver un trabajo profundo de aquellos temas que si son contingentes, de aquellos temas que si debiésemos cuestionarnos, más de solo pensar en emociones básicas, o historias sin contenido, pues dichas historias debiesen tener un mensajes, que posea una lectura clara, y sino es clara, no importa; también se vuelve grata la obra que hace cuestionarse al receptor, pero estas obras debiesen llevar en si un mensaje con carácter, sea éste, con dureza, alegría, pero si debe tener viveza en la idea, para que el autor exprese un algo al espectador. También me cuestioné si los bailarines son personajes que transitan por la vida sin emoción ó si sus emociones son tan frágiles, emociones que no quisiesen tomarlas y sacarlas para llegar a la afectación completa y entregar anuncio potente, hasta reventar la afectación del espectador. Aunque desde su distancia también logra afectar a quien lo ve, y sí que nos afecta, porque si no nos afectara tanto aquella disposición de la puesta en escena de aquel ballet que poco nos entrega y solo nos brinda virtuosismo, créame ud, que estas líneas no serían redactadas ni hoy ni mañana, porque no tendría razón alguna por la cual criticar; pero como es un conflicto tan latente en la danza, si deben estar presente, pues son también parte de mi diario vivir con ésta. Y hablando de ésta misma puesta en escena en el ballet, cuando yo llego a la sala, tomo asiento, me dispongo a ver el ballet, me siento; lloro o río y es porque me efecto por lo que pasa, por lo que no pasa; por lo precario que es. Y la emoción la vivo desde el lamento, por lo que se me da a la vida en aquel instante. Y el señor Noverre por medio de su texto ha señalado, “Si, en general los ballet son débiles, monótonos y languidecientes; si están desposeídos de ese poder de expresión que constituye su alma, la culpa no es tanto del arte, lo repito, como del artista”. Y aquí he comprendido que a él lo envolvía el mismo cuestionar en torno al ballet, pues en sus cartas tomó los mismos desvalores en el ballet que yo soy capaz de percibir. La culpa de que este arte posea precariedad solo debe asumirla quien desarrolla éste y no el arte mismo. O sea, no erré, no solo yo había pensado esto, sino que el mismo Noverre lo había escrito.

En lo que he podido compartir con la danza, y en el trayecto que he recorrido con ésta, volviéndola parte de mi, me planteo a ésta misma como uno de los principios básicos de la vida, una instancia que el hombre debiese poder vivenciar. Esto, para poner en juego el afloramiento de las emociones, para elevar desde el cuerpo cada una de las emociones, indagar en cada sensación, ser capaz de lograr conciencia corporal; manifestación en la cual seremos capaces de unir, cuerpo, mente y alma; y también invito a este juego a todas las emociones, incluso a esas que provienen fuera de lo razonable.


Soy de aquellos que están en la afectación misma con la danza, creo que la danza libera la emoción y todo lo inexplicable en palabras; si bien no soy de aquellos que respiran, huelen, comen, sienten, y hasta se anexan en la vida solo pensando en la danza como único principio de la vida, lo que si hago es tomar las palabras de Mary Wygman, “si yo tuviera palabras para decir lo que expresan mis danzas, no tendría razón para bailar”.

Es en la expresión dónde el ballet tiene su carencia, pues éste es tan mimético, que casi se vuelve un poco anecdótico. Anécdota en la cual entra en juego solo el uso del cuerpo, de vestidos y utilería majestuosa, casi gloriosa en su magnitud y belleza estética, pero que carece de carácter en la grandeza que podría tener si hiciese uso del alma como dice Noverre; grandeza poseería si en verdad jugara con la riqueza de poner a disposición las emociones, las reales emociones, las que construyen, las que se dan, las que se viven y no las que se cree estar viviendo, o las que hago que pareciera que estoy viviendo por medio de gestos miméticos. Si fuese más que solo eso, el ballet dejaría de ser tan precario.

Leía entre las líneas de Noverre que este hombre proponía que el ballet dejase de ser mimético, y no utilizara el cuerpo como elemento solo de gestos; el bailarín debiese utilizar su cuerpo como elementos de gestos, pero desde el alma, dando un sentido de profundidad a la acción, adquiriendo el corazón una fuerza como motor que envuelve, el alma, la razón y lo corporal. Escribo estas líneas porque Noverre en sus escritos y muchos en la vivencia actual de la danza, hemos querido hacer del cuerpo más que una herramienta plástica y tomar el cuerpo como una célula, con la viveza que esta posee y la conciencia que ésta adquiere. Sabemos que el cuerpo es la herramienta del bailarín y el bailarín es la herramienta activa del coreógrafo, pero en ballet, se hace uso del cuerpo como un material de gestos, en el cual solo se es cuerpo; se realiza un trabajo demasiado superficial. El cuerpo es en el ballet un material que se maneja solo por medio de movimientos que ya están estipulados para el desarrollo de la danza, que en su gratitud se han vuelto un lenguaje universal, siendo tecnificado. Técnica de la cual he disfrutado el goce de aprenderla. La danza clásica es una técnica y formación escénica que nos ha ayudado a todos aquellos que pertenecemos y hemos trabajado la danza desde la perspectiva que la queramos visualizar, pero, no deja de carecer en poder, en simpleza y primordialmente de alma; del uso del alma, solo posee virtuosismo. Aquí mismo recuerdo que ya antes había dicho, que no erré, y no solo yo había pensado esto, sino que el mismo Noverre lo había escrito.

Bien lo señalaba Noverre cuando decía que el ballet como puesta en escena es una pintura, la cual podríamos ver en dos versiones distintas pero siempre estaremos en presencia de un algo similar, puesto que los bailarines ejecutan la misma secuencia de movimientos, así como si viéramos una pintura dos veces. Y también lo exponía en que pasara el tiempo que pasara, la obra coreográfica siempre terminaba siendo similar, puesto que el texto del cuerpo ya estaba definido. Pero aquí yo me detengo, creo que jamás algo sería igual a otro, y mucho menos en la danza, pues el espacio, el tiempo y la energía, son cualidades que varían según ellas mismas; sea esto en el ballet o en la danza moderna. Por lo cual ya teniendo conciencia de los trabajos de Laban me atrevo a decir que fuese el tiempo que fuese, la danza jamás sería tan igual la pintura, pues hoy sabemos que la existencia de estas virtudes de la danza, nos dejan envueltos en la vivencia de cada instante, es decir, que cada instante adquiere fuerza y poder por si mismo, sin lograr jamás llegar a ser una puesta en escena igual a otra; podrán ser similares, pero jamás iguales. Los gestos si están marcados en el ballet, en la secuencia de movimientos, pero las expresiones jamás llegarán a ser la misma que ayer.

Quizás como cuadro estético o pictórico funciona de manera similar. Pues ambos son trabajos demasiado representativos. Bien Noverre solo hace comparaciones con la pintura de sus años de vida, en los que él pudo ver aquellos bosquejos y trabajos de hombres de su época, en la cual aún no existían corrientes artísticas como los que hoy podemos ver, y que quizás dentro de su vanguardia nos prestan emociones diversas cada vez que se ven.

Yo diría que existe un punto positivo para el ballet, pues posee la capacidad de recrear desde su simpleza y su virtuosismo, pero continúa con la pobreza del uso del alma, refiriéndome a la conexión del bailarín con su personaje, a la afectación misma, la cual le daría mucho poder. Carece de un uso de expresión en la cual el bailarín realmente se sienta afectado por sus personajes y no que el personaje termine siendo representado por un títere que trata de hacer como si sufriera o se alegrara y en verdad no está más que pensando en el gesto y desplazando la emoción del momento; no así la danza moderna o contemporánea, como la queramos llamar, pues ésta si posee una vivencia y que la vuelve más rica, pues la expresión, está siempre ligada al aquí, al ahora, es decir, se funde en el tiempo y en el espacio, tomando las cualidades energéticas que cada bailarín necesite o que el coreógrafo haya pedido al bailarín para encontrar lo deseado. En esta danza si se viven los instantes. En el ballet todo es tan gestual y marcad, tan cotidiano al representar que se vuelca a ser como una obra de teatro en la cual se desarrolla con potencia los movimientos simples, cotidianos, por sobre la manifestación plena del cuerpo, salir de él, para llegar a él mismo. Si bien, lo expuesto por Noverre es un algo que ha progresado hasta hoy, creo que las falencias en el ballet continúan hasta hoy, no con la magnitud que Noverre la presenta, pero de que está, está, y si así no fuese, crea ud. aquí no estaría escrito.

Y el espectador, pues a éste, hay que trasladarlo hasta la escena misma, creando en él una reflexión conmovedora, que lo ayude a descubrir y crear junto a los integrantes de la obra un precepto, que ayude a todos en un común a descubrir horizontes dentro de ella, ideas que conjuguen en un valor positivo hacia el crecimiento del ballet, caminar juntos de la mano, para llegar a un crecimiento optimo de la danza en general. “La mayoría de los compositores sacrifican las bellezas de la danza y abandonan las gracias ingenuas del sentimiento para ceñirse a la copia servil de cierto número de figuras repetidas ante el público”.

“Un ballet bien compuesto, es una pintura viva de pasiones”, “La mayoría de los temas que se tratan en la danza carecen de sentido”. Tomo esta cita, para lo siguiente:

Quisiera aquí también referirme a la danza actual, al marco en que se nos ha presentado hoy en día, la evolución de ella; y la forma que en la cual ésta se ha dispuesto en Chile. Hago desde aquí una comparación entre el ballet que al señor Noverre se le ha dispuesto presenciar en su vida, también al ballet que yo he presenciado y la danza que hoy hemos presenciado en Chile. Me parece sumamente interesante la presentación de diversas temáticas en la danza Chilena, en la cual se nos ha dado a luz la señal de poder construir desde esta diversificación de temáticas que poseen fuerza en su contenido y expresión. Detonando el gran cambio entre la danza del tiempo de Noverre y la de hoy, logrando esta gran trasformación en ella; dejando a disposición en ella un gran valor de parte de todos los que tienen el agrado de encontrarse con ella en la vida, porque cada vivencia con la danza es un encuentro, y que maravillosos encuentros son.

Sigo considerando que el ballet de la época de Noverre y el ballet actual, mantienen las falencias que aquel hombre se presto a redactar y que yo veo al ir a ver ballet en la actualidad. Y desde aquí hago la comparación del ballet con la danza de la cual hoy somos testigos en Chile, me refiero a Chile, porque es mi país y es lo que más conozco; también podría hablar de composiciones que salgan de mi frontera, pero éste no será el caso, solo quiero referirme a aquellos que conozco con profundidad, aquellos que podría defender con plena confianza. Comparo el ballet con composiciones de Patricio Bunster, Colectivo de arte La Vitrina, Ricardo Palma, Cía. Movimiento y Cía. Danza en Cruz. Estos han hecho de sus trabajos, textos ricos en la dramaturgia, puesto que han adquirido fuerza en sus danzas por la diversidad de temáticas y por el contenido de éstas, lo cual me parece positivo para la construcción de nuestra danza, pues ellos han considerado para su trabajo temáticas sociales y políticas; las cuales han ayudado a dar fortaleza a la danza y al trabajo como tal, dando valor a desarrollo de ésta. Sacando a la danza del contexto de trabajo superficial, para llevarlo a un trabajo noble de dedicación y de fuerza; primordialmente por su aporte cultural, artístico y por sobretodo a la conciencia histórica nacional. Por lo cual considero que se ha llevado a escena un trabajo más potente ala hora de decir algo, pues sus manifestaciones son claras y apuestan a contenidos que van más allá de emociones básicas, sino que juegan en ellas con temáticas, con el ingenio que al ballet falta y pro sobretodo por el interés que estas danzas pueden causar. En la cual creo que ha formado un lenguaje prometedor y por sobretodo decidor; y me enorgullece saber que mi país posee estas grandes representaciones de la vida misma y de ella en la danza. Hoy en chile si tenemos una danza viva de pasiones. Es decir, lo que falta al ballet, aquí está, nuestra danza lo presenta con muy buenos expositores. Bien decía Noverre, “la danza embellecida por el sentimiento y guiada por el genio, recibirá en fin, junto con los elogios y los aplausos que toda Europa conceda a la poesía y a la pintura la recompensa gloriosa con que se les honra”. Desde aquí también tomo la idea de que los plausos que el espectador brinda, deben ser el motivador para que el creador abra la mente y se entregue alas emociones y desarrolle en su trabajo ideas profundas, con contenido maravillosos, que nos envuelva en el arte glorioso que es la danza, por ser el arte más complejo y completo según mi persona, cuando este si se sabe hacer, sin descuidar nada. Pues la expresión vivaz, el juego de diversas energías, la temática profunda y los textos bien delineados, son el alma del cual Noverre nos hablaba; Y bien, dicho todo esto, reafirmo el pensar, no erré; y no solo yo había pensado esto, sino que el mismo Noverre lo había escrito.



Guillermo Becar Ayala


Cartas Sobre la danza Y Sobre el ballet
JEAN GEORGES NOVERRE

1 comentario:

Cristóbal Andrés Santa María Cea dijo...

querido memo...que genial lo que escribiste...
lo tomare y le dare uso en mis futuras clases de historia de la danza, adoro que exista gente que tenga la inquietud constante con respecto a la danza..

y bueno el otro dia te espere y nunca llegaste...asi que me perdi solo por un cafe...

espero verte antes de entrar...


cuidate mil...

besos

CRISTOBAL